Tu sombra a la distancia recorre el asfalto,
miradas pintadas en retratos nuevos
caminan días fugaces de notas serenas.
Colores que danzan dibujando velos.
Manos andariegas que parecen duendes.
Magia y chocolate, letras y estaciones.
Cuando cada día escucho tu risa,
y rondas mis noches con mil maravillas:
desvelo preguntas...
Mi luna tardía se vistió de lluvia y
el frío de invierno nos unió en enero.
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