que retornan susurrantes, entre sueños me interpelan, me conducen, desnudan mi niña interior y revelan sus secretos.
y flamean en su mar, se retuercen y auxilian. Desmoronan sensaciones dibujando nueva Vida.
Es el tiempo de calmar viejos dolores, trascender en solitario,
florecer en verde otoño.
Voces amadas que reclaman y languidecen.
Despertando a lo real, me estremezco y reconozco: puentes guerreros que sostienen mi alma novel que se anima a descalzarse y caminar en el clamor sin tiempo...
