Estabas aquí, hilvanando pesares y no te diste cuenta que habías olvidado volar.
El aire de otoño habilitó tu fuga... Fresco azul de meseta que une a los ocres su encanto.
Calma pequeña y toma mi mano, peino tus trenzas y arreglo tu bici: es tiempo ya de empañar tus cristales de risa!
No hay comentarios:
Publicar un comentario